Es un lugar común en Uruguay decir que, después del ocio del verano, el país se pone en marcha recién con la llegada del último ciclista (en semana santa se corre la vuelta ciclista). Felices los que pueden ponerse en marcha recién después de semana santa, pero no son muchos. Son tiempos de andar a mil y el ocio o el andar a media máquina están muy mal vistos. Yo cada vez estoy más de acuerdo con el “elogio de la lentitud” (libro que vi por ahí, no lo leí).
jueves, 28 de abril de 2011
sábado, 6 de noviembre de 2010
Ojos de Gato
Este cuento fue uno de los primeros que escribí y es de 1996. Lo corregí porque una de las cosas que estamos haciendo este año en el taller es rescatar textos viejos.
miércoles, 6 de octubre de 2010
La casa desnuda
Hoy fui a ayudar a mi madre con la mudanza. La casa estaba vacía y a la vez llena de gente. Había como tres tipos de la empresa que abrían los roperos y metían cosas en las cajas. Mamá sólo se tenía que ocupar de la ropa. Sacaba un salto de cama de un estante, lo ponía en una especie de armario portátil de madera y se sentaba a descansar. Se levantaba, guardaba tres camisones y jugaba un solitario. Yo pensaba que a los ochenta y cuatro años no se puede hacer una mudanza de otra manera.
jueves, 16 de septiembre de 2010
Gatos y perros
Cuando murió mi madre, yo vivía en España y mis hermanas y yo heredamos la casa de La Floresta, donde pasamos todos los veranos desde niñas. La casa es un chalet típico de los años cuarenta o cincuenta, con techo de tejas, pisos de piedra laja y un porche grande rodeado de hortensias. Bajo los pinos del jardín hay una hamaca y unas sillas de hierro oxidado, con almohadones de lona rayada. Cuando llueve, la humedad queda atrapada en la pinocha y engendra hongos como hijos, o tal vez como memoria de la lluvia, aun cuando los días hayan vuelto a ser radiantes y los pinos esparzan ese olor de verano.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
Contenta de haber perdido
Durante el verano pasado terminé un libro de cuentos y, en marzo, lo presenté al XVII Premio Nacional de Narrativa “Narradores de la Banda Oriental”, uno de los más prestigiosos del Uruguay, con un jurado exigente. Muchos de los cuentos surgieron de los textos del taller de escritura que publico aquí.
martes, 24 de noviembre de 2009
Ya no queda nadie
Este relato que escribí casi seguramente en 2001, resultó finalista en el XV Premio Ana María Matute de narrativa de mujeres en 2003. En la entrada anterior explico cómo llegó al taller de escritura.
Relecturas
Me ha pasado en más de una oportunidad que termino de leer una novela o un libro de cuentos y los releo de inmediato. A veces vuelvo solamente a algunos pasajes o hago una relectura fragmentaria y desordenada. Otras, es como la primera vez: de principio a fin.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Flores y Ortigas
La última consigna del taller de escritura fue elegir un pecado capital y escribir un relato con ese tema. Yo hice dos textos: uno sobre el pecado en general -que es el que publico aquí con el título de Flores y Ortigas- y un relato erótico. Nunca había escrito un relato erótico, quedó bueno y por eso me lo reservo.
domingo, 15 de noviembre de 2009
Kundera: sobre políticos y periodistas
Estoy leyendo La Inmortalidad de Milan Kundera. De este autor he leído La Insoportable Levedad del Ser, La Ignorancia y los cuentos de El Libro de Los Amores Ridículos, una verdadera joyita.
martes, 13 de octubre de 2009
En el mar no hay caminos
En este texto del taller experimentamos la narración en segunda persona y en la primera del plural.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
La Maga, Talita y Ceferino Piriz
Acabo de leer Rayuela. Me cuesta escribir algo sobre este libro porque ya está todo dicho. Aunque yo no he dicho nada todavía. Realmente, me quedé muda. Comenté en el taller de escritura que no entendía cómo no se había parado el mundo cuando salió esa novela y me dijeron que sí, que se paró el mundo. Es lo menos que pudo haber pasado.
martes, 22 de septiembre de 2009
Bestiario
GUITARRERO
Al guitarrero lo encontrás en las mañanas de verano cuando lavás el patio. Manguera y escoba, agua que corre, desparramo de gotas que estallan, rompen el sol en pedacitos y salpican el verde de las hojas. Verde que te quiero verde.
viernes, 18 de septiembre de 2009
El cielo
Ejercicio desde el extrañamiento:
Puedo despegarme de esa especie de magma incorpóreo del que formo parte y donde no tengo más conciencia que de la plenitud.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Foto de feria con pareja
La foto —lo supe después— es del fotógrafo francés Robert Doisneau. En el taller de escritura la consigna fue escribir un texto en estilo indirecto libre, inspirado en la foto. No cumplí con el indirecto libre. Hace tres días de la muerte de mi padre y salió lo que salió.
lunes, 17 de agosto de 2009
El mundo real
Éste es un texto que quizás algún día continúe, escrito como ejercicio de extrañamiento en el taller de escritura:
viernes, 7 de agosto de 2009
Dos mujeres
En el taller de escritura trabajamos con los diálogos. La consigna fue escribir un diálogo desde el punto de vista de un testigo y que el diálogo sirviera para describir situación y personajes.
lunes, 27 de julio de 2009
La chica que soñaba con un frasco de dulce de leche
Nací en una fábrica de aluminios en las afueras de Buenos Aires y pasé mi primera infancia en un supermercado de Barrio Norte. Ahora queda poco de mi apariencia de entonces: por dentro era de pintitas en gris y blanco, por fuera estaba esmaltada de un rojo opaco.
martes, 21 de julio de 2009
Zapatos negros
Teníamos que hacer una narración en primera persona con la voz de otro. Utilicé un texto que había dejado por ahí. Los personajes son los que se encuentran mucho tiempo después en Todo Rojo.
miércoles, 1 de julio de 2009
Todo rojo
Ahora nos ejercitamos en describir acciones y empezamos a trabajar con puntos de vista. La consigna fue escribir una acción desde el punto de vista de un testigo que está en un semáforo rojo. Para hacerlo reuní, muchos años después, a dos personajes de un relato en el que estoy trabajando.
jueves, 18 de junio de 2009
Cerca del cielo
En el taller de escritura seguimos con las descripciones, intentando captar la esencia del lugar. Después de escribir esto corrí a releer un cuento de Paul Bowles que se llama "Bautismo de Soledad". Aquí dejo un humilde tributo para un gran escritor.
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